Justificación

En los países del primer mundo, los Anatomopatólogos en ocasiones clínicos con entrenamiento forense y/o Anatomopatólogos Forenses (sin entrenamiento previo) como en algunos países de Europa donde no se cuenta con estudios de especialización en el área médico forense y que están a cargo de determinar el tipo de lesiones causadas a las personas, incluyendo aquellas lesiones que provocan la muerte en los sujetos así como situaciones médico legales en general; se encuentran en desventaja ante un caso médico forense complejo.

Los patólogos son los responsables, que determinan si los diagnósticos fueron veraces en el medio médico hospitalario y en algunas causas normativas, pues auxilia a los ámbitos jurídicos con resoluciones de carácter determinante y especializado, dando el peritaje médico forense de la causa de la lesión, esto seria el ideal en países del primer mundo, pero aún así existen deficiencia en el desempeño de la actividad médico forense, con repercusión en la procuración y administración de justicia.

Particularmente en nuestro país, los médicos legistas o forenses son los especialistas que realizan los peritajes médicos, tanto de lesiones de individuos vivos, o en muertos a través exclusivamente de la autopsia y documentales. Sin embargo, los especialistas en medicina forense, en nuestro país obtendrán un desarrollo académico del cual por ahora se ha estancado, y que debido a la necesidad de mayores conocimientos acordes al desarrollo científico y tecnológico en el área, es necesario implementar un programa académico sobre las áreas que integrarían el mejor desempeño de los médicos forenses en la actividad diaria  de su profesionalización dentro del sistema judicial.

Es por ello que se pretende implementar en nuestro país, una formación académica de excelencia para los médicos interesados en las ciencias forenses, que permita la formación, capacitación y obtención de grados académicos en el ámbito de la excelencia en la Maestría y/o Doctorado en Ciencias Forenses (patología forense). Lo que permitirá mayor confiabilidad en los dictámenes médicos utilizados en la procuración y administración de justicia. Obteniendo reconocimiento por formación académica profesional, que pueda ser reconocido y avalado en el ámbito nacional e internacional, a su vez también el desarrollo de investigadores en el área médico forense, parte importante del sustento de esta ciencia en nuestro país.

Además de que la especialidad de Medicina Forense desde que se implanto en 1985  en la UNAM y en el IPN, y probablemente en otras instituciones, no ha tenido cambios. Es necesario incrementar los avances tecnológicos y científicos que han desarrollado éstas disciplinas para optimizar el funcionamiento, certeza y eficacia que  la sociedad exige para la excelencia en la procuración y administración de justicia.

El siguiente es una propuesta académica que tiene que adecuarse a las necesidades y logística de la instituciones donde se lleve a la practica, como puede ser las variantes en sus propios programas de posgrado  medico (anatomia patologica, medicina forense, etc.)  Pero sin perder el objetivo de la propuesta de este programa académico.